Las paradojas del sistema y el auge o no del independentismo


A raíz de artículos sobre ambos temas publicados en prensa, dentro de los análisis electorales oportunos, cabe reflexionar sobre ambos hechos o circunstancias.

La primera de ellas, las paradojas del sistema, y con ello me refiero a las circunstancias que las leyes electorales y la participación en el mismo proceso provocan. Ejemplo de ello, el PP de Galicia con Feijóo a la cabeza pierde 100.000 votos pero consigue mayor poder institucional a base de diputados.  Dos factores centran y determinan esto, el primero, la alta abstención, seis puntos más sobre 2009, con unos datos del 36%. La segunda, la dispersión del voto entre el resto de fuerzas políticas y el declive socialista conlleva que la distancia entre el PP y la segunda fuerza política sea mucho mayor, detalle que también afecta al reparto de escaños. Presumiblemente lo que ocurrirá en Cataluña con CIU y PSC. Ahora bien, faltan otros dos factores para tener el esquema completo, las circunscripciones y la ley D’Hondt. No debemos olvidarnos además, de la gran cantidad de votos nulos y en blanco, superior al 5% y que duplican las cifras logradas por UPyD, quinto partido en discordia y primero extraparlamentario.

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Cabe destacar además, que el voto rural, allí donde hubo mas abstención, no perjudicó en exceso al PP, el cual obtuvo la victoria en la mayoría de los municipios, sino que fue en las grandes ciudades donde más castigo recibió, a la vez que es en las mismas donde Beiras obtuvo mayor respaldo, en especial A Coruña y Santiago donde superó al PSdeG. Una supuesta unión electoral de BNG, CxG y AGE les hubiese otorgado 20 escaños, superando al PSdeG.

Por lo tanto, si bien es cierto que el PP obtiene mayor poder en el Parlamento, también lo es que si medimos el apoyo social en votos, este desciende. La cuestión fundamental, es que lo hace en menor medida que el principal partido de la oposición.

La segunda cuestión que nos atañe, el aparente auge del independentismo. Pese a lo que pueda parecer en un primer momento, tanto el independentismo/nacionalismo vasco y gallego, no ha superado su techo, ni en votos, ni en representación.  Como factor influyente cabe destacar los ya mencionados antes, la caída del PSdeG les ha beneficiado a la hora de repartir escaños mediante la Ley D’Hondt.

El nacionalismo gallego se ha quedado muy cerca (recordemos que AGE+BNG suman 16) de los 18 diputados que el BNG consiguió en 1997, precisamente con Beiras como candidato. Bien es cierto como apuntábamos antes, que en una hipotética coalición electoral de ambos con CxG la cifra hubiese sido de 20 diputados, pero también lo es, que a AGE no se le puede considerar estrictamente nacionalista, por dos motivos, el primero, está integrada por EQUO y EU, y el segundo, el discurso de Beiras durante la campaña ha estado mucho más centrado en lo social que en lo territorial.

Sobre el independentismo vasco, el auge y el techo electoral ha sido marcado en estas elecciones para la izquierda abertzale, la que si consigue su mejor resultado electoral de su historia, pero no para el nacionalismo vasco en su conjunto, que se acerca a la representación de 52 diputados, 776.706 votos y el 67,6% conseguida en 1986 por la suma de EA, PNV, HB y EE. En votos quedan lejos, pese al éxito electoral abertzale, en el que ha influido de especial manera , la falta de la violencia etarra, así como la concurrencia bajo la misma candidatura de diversas fuerzas políticas (incluyendo a EA que siempre obtenía representación),  que antes concurrían por separado precisamente por la existencia de dicha violencia, léase Aralar por ejemplo. Por lo que muchos votantes que antes no se acercaban a la marca electoral de Batasuna, esta vez sí lo han hecho.

Pese a todo, lo que más marca el auge independentista en Euskadi, no son los votos a estas fuerzas, sino la caída en picado de los denominados partidos constitucionalistas, los cuales, tras el gobierno del PSE y el apoyo del PP al mismo, han descendido más de 150.000 votos incluyendo a UPyD en dicho cómputo.


Acerca de Eduardo Bayón

Eduardo Bayón (Gijón, 1986), es politólogo y abogado. Graduado en Ciencias Políticas y Administración y Máster en Derechos Fundamentales por la UNED; Licenciado en Derecho por la Universidad de Oviedo, así como Experto Universitario en Relaciones Institucionales y Protocolo. Especializado en comunicación política, sistemas políticos, partidos y asuntos electorales. Es además colaborador habitual en diferentes medios de comunicación, escritos y radiofónicos.

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