EH-Bildu irrumpe con fuerza, el PNV gobernará en solitario

Elecciones País Vasco 2012

Elecciones marcadas por la irrupción y vuelta de EH-Bildu al Parlamento de Vitoria. El PNV tiene su mejor opción en gobernar en solitario, que será la que ocurra. El Parlamento, a su vez, será el más nacionalista/independentista de la historia. A lo que hay que añadir, que la vez que más lo fue, concurría por separado Euskadiko Ezkerra.

El PNV pierde tres escaños, por lo que su resultado tampoco es para lanzar las campanas al vuelo. A partir de ahora, deberán competir, como ya lo han hecho durante esta campaña electoral, frente al independentismo de EH-Bildu, y no solo en una dialéctica de ámbito nacionalista, sino también económica.

EH-Bildu, con 21 escaños consigue el mayor éxito electoral de la historia de la izquierda abertzale. Varios factores cabría analizar aquí. Desde lo rentable que ha sido al final la denominada Ley de Partidos, hasta la absorción por parte Batasuna de Eusko Alkartasuna (organización política completamente contraria al ideario ideológico de Batasuna y cercana al Opus Dei que por no desaparecer, prefirió entregársela a la izquierda abertzale), sin olvidarnos de los cinco diputados que en 2009 pertenecían a Aralar y que ahora también aparece integrada en EH-Bildu. Cabe destacar, que la formación abertzale empieza a acusar el desgaste de gobernar Guipúzcoa y San Sebastián, donde han descendido en votos y empatan a nueve escaños con PNV.

El PSE-EE se ha llevado el fracaso de la noche. No porque haya perdido el Gobierno de Ajuria Enea, cantado por otra parte. Sino porque ha perdido, nada mas y nada menos, que nueve escaños y más de 100.000 votos. Con gran parte de la sociedad vasca que nunca llegó a entender un pacto antinatura con el PP de Esukadi, y con un Gobierno completamente desconectado de la propia sociedad, que encima muchos de los consejeros del propio gobierno no han ido en las propias listas del partido, dando una imagen de negación de si mismos. En definitiva, de forma semejante al PSdeG, la falta de un discurso propio y bien definido en Euskadi, entre unos y otros, ha acabado por dilapidar las opciones de un resultado mejor del cosechado. Quizás hubiese sido momento para ser más EE y menos PSOE.

Ahora bien, el panorama que se le avecina al PSE es de lo más convulso. Con un Patxi López que se irá a Madrid (doy por seguro que será designado por el Parlamento Senador), quedará al frente un Rodolfo Ares que tendrá que hacer frente a unos procesos internos de lo más intensos, con el debate Rubalcaba vs Chacón de trasfondo. Y no solo eso, sino que además queda un partido con ningún poder institucional, sin gobierno autonómico y sin diputaciones, y cuyo mayor ayuntamiento es el de Barakaldo.

El PP, tras su apoyo a Patxi López, al que ha respaldado casi hasta el último minuto, solo desciende tres escaños. En el contexto de la entrada de EH-Bildu y con las políticas que abocan a España al suicidio del Gobierno central, se pueden considerar dichos resultados más que aceptables.

UPyD mantiene el escaño por Vitoria, pudiendo darse con ello por más que satisfechos, dado que los sondeos preelectorales no lo tenían muy claro. Por último, las dos marcas vascas vinculadas a IU, bien Ezker Anitza, bien la antigua marca Ezker Batua, ahora referente de la Izquierda Abierta de Gaspar Llamazares no han logrado representación alguna. IU debería hacerse mirar el nefasto papel y dirección que llevan años haciendo y realizando en Euskadi desde los tiempos de Javier Madrazo.

Como conclusión, las bondades y méritos del Gobierno saliente quedarán en la memoria y serán más apreciadas con el tiempo, ahora bien, el PSE ha desaprovechado una oportunidad histórica que pasará muchos años en volver a tener. La incógnita ahora mismo pasa por cómo de desgastado está tras este resultado Patxi López en su intento de ser candidato a la Moncloa.