El falso mito del idilio entre Vox y la clase trabajadora

Vox ha intentado aprovechar el lanzamiento de su campaña electoral en Vallecas con el objetivo de atraer los focos mediáticos y también el rechazo de los vecinos del barrio. En uno de los feudos tradicionales de la izquierda, el acto de la formación de derecha radical se encuadra en un nuevo intento por dirigirse a un votante identitario de Madrid al que le genera rechazo lo que ellos consideran la progresía y la vieja izquierda.

La realidad es que Vox sigue sin ser predominante entre las clases populares, como sí ocurre con algunas formaciones europeas de su misma familia ideológica. Estos últimos lo han logrado propugnando un Estado de bienestar chovinista —al contrario del nítido neoliberalismo defendido por Vox— en el que juega un papel destacado el conservadurismo cultural y el anti-globalismo. Mientras, los de Santiago Abascal no dejan de ser en esencia una escisión por la derecha del PP, que no ha mostrado la suficiente habilidad para desprenderse de los componentes apuntados y así transformarse en una derecha populista.

Para mostrar lo lejos que está Vox de ser un partido predominante entre la clase trabajadora se van a utilizar dos tipos de datos. El primero, la identificación subjetiva de la clase social. El segundo, el nivel de renta media individual en el conjunto nacional y en los distritos de la ciudad de Madrid.

El voto a Vox según la clase social subjetiva —aquella en la que el votante se autoidentifica— siempre ha sido mayor entre las clases alta o media alta que entre los trabajadores. Este hecho se repitió en las últimas elecciones autonómicas madrileñas y generales de 2019. Solo el auge del PP de Isabel Díaz Ayuso está disminuyendo el respaldo a Vox entre estos dos grupos. Destaca que en la actualidad, tanto a nivel nacional como en la Comunidad de Madrid, el porcentaje de voto entre la clase baja/pobre ha aumentado, sin que ello le coloque en este grupo como la principal fuerza política.

En las últimas elecciones de ámbito nacional Vox fue más votado por los electores que superaban el umbral de los 1.800 € (9,2%), que por quienes no alcanzaban los 600 €/mes (5,2%). Ambos grupos de renta suponen los segmentos en los que Vox obtuvo, respectivamente, mejor y peor resultado.

Menor voto a la ultraderecha en los distritos madrileños con menor renta

El voto a Vox por renta media en los distritos de Madrid en las elecciones autonómicas y generales de 2019 muestra una tendencia clara. En aquellos barrios de la capital en los que existe una mayor renta individual se da la correlación de que mayor es el porcentaje de voto que obtuvo Vox.

Madrid se caracteriza por ser una ciudad desigual en términos económicos. El distrito de Chamartín cuenta con la renta media más alta (26.267 €/persona). Este casi triplica los ingresos individuales medios de Usera, el cual es el distrito con el dato más bajo (9.552 €/persona). En las elecciones generales de noviembre de 2019 Vox logró en Chamartín el 19,86% de los sufragios. En cambio, el porcentaje de voto en Usera fue 14,8%, lo que supuso una diferencia de más de cinco puntos.

No es casual la elección del distrito de Puente de Vallecas para la presentación de la candidatura de Vox. Si por algo se ha caracterizado el barrio madrileño es por su menor apoyo electoral a la formación que lidera Abascal. El distrito, que cuenta con una renta media individual de 9.706 € —la segunda más baja de la ciudad—, puede presumir de ser el territorio de la capital en el que menos porcentaje de votantes eligieron a la formación ultraderechista.

Por último, destacar la diferencia en el porcentaje de voto que obtuvo Vox en las elecciones autonómicas y generales de 2019 en Puente de Vallecas y en el barrio de Salamanca. Estos son los segundos distritos, respectivamente, en menor y mayor renta. La diferencia de voto entre ambos superó los ocho puntos en los comicios nacionales —20,36% en el distrito de Salamanca frente al 12,26% obtenido en Puente de Vallecas—. En las autonómicas de mayo de 2019 la diferencia de voto a Vox entre ambos distritos fue más del doble, ya que en Puente de Vallecas solo logró el 5,35% mientras que en el de Salamanca la cifra ascendió a 11,68%.


Artículo publicado en el diario Público.

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