Saltar al contenido

Las posibilidades de la España Vaciada ante la ventana de oportunidad en Castilla y León

El adelanto electoral en Castilla y León llevado a cabo por el presidente autonómico del Partido Popular, Alfonso Fernández Mañueco, para el 13 de febrero acelera el salto a la política institucional de La España Vaciada. De confirmarse, estaremos ante el inicio de la tercera brecha del sistema de partidos tras el surgimiento de Podemos en 2014 y la entrada de Vox en 2019. Una brecha que a su vez es síntoma de la articulación territorial del Estado español y que está propiciando la aparición de nuevos actores políticos, no en los entes autonómicos, sino en los provinciales.

Estas plataformas suponen un movimiento político construido desde abajo que se configurará en base a élites dirigentes provinciales. Con un discurso basado en los agravios territoriales, intentarán huir del eje izquierda-derecha con el objetivo de alcanzar de forma transversal el mayor número de votantes.

Una opción política que pretende ofrecer una alternativa al modelo existente en busca del equilibrio territorial. En el corto plazo, sus opciones de éxito son reales, existe esa demanda y estamos en un tiempo de volatilidad y declive de las tradicionales organizaciones partidistas. En el largo, las posibilidades pueden acabar siendo más complejas, especialmente, cuando deban asumir costes políticos y posicionarse sobre cuestiones menos transversales.

Para las elecciones de Castilla y León, la plataforma ciudadana Soria ¡Ya! anunció el mismo día en que se conoció la convocatoria que se presentaría. Surgida en 2001, fue uno de los colectivos que convocaron en 2019 «La revuelta de la España Vaciada» en Madrid. Otra provincia en la que existen posibilidades de entrar en las Cortes de Castilla y León —si finalmente oficializan su candidatura— es Burgos. En esta circunscripción, en la que ya tienen implantación —Burgos Enraíza surgió en 2020 como coordinadora provincial de asociaciones y colectivos en lucha contra la despoblación—, las plataformas podrían obtener escaño con algo menos de 14.000 votos, mientras que en Soria lo lograrían con alrededor de 6.500 sufragios.

La III Asamblea de la España Vaciada celebrada en Priego (Cuenca) ya había tomado con anterioridad la decisión de concurrir a las próximas elecciones generales. La estela a seguir la marcó Teruel Existe en 2019, cuando fueron primera fuerza en la provincia y lograron un diputado y dos senadores. Esto les hizo poder contar con voz propia en las Cortes Generales. Además, se dio la circunstancia de que Tomás Guitarte fue decisivo para la investidura de Pedro Sánchez en el Congreso.

Ahora, se enfrentan a unas elecciones que también buscan, en parte, desbaratar su irrupción. Estos comicios se adoptan por diversos factores que han condicionado al PP. Los principales son, sin duda, la amenaza de una nueva moción de censura y la descomposición de su socio de Gobierno. Ambas están relacionadas, puesto que el colapso de Ciudadanos, con la pérdida de control de sus diputados —incluso ha habido deserciones hacia el Grupo Mixto—, podía facilitar el éxito de una hipotética moción. Pero a nadie se le escapa que, en un territorio en el que los populares llevan gobernando casi treinta y cinco años, existe una necesidad por frenar cualquier amenaza que suponga una nueva transformación del sistema de partidos.

Precisamente, las elecciones anticipadas y el cese del vicepresidente y de los tres consejeros —incluida la consejera de Sanidad mientras asistimos a una nueva ola de la pandemia— con los que contaba la formación naranja, todo ello por motivos partidistas y electoralistas, pueden acentuar, aún más, la desafección política. Una cita en la que será determinante la participación, en pleno invierno castellano leonés, con la covid-19 acechando y con la novedad de no compartir fecha con las elecciones municipales.

Ese hartazgo no solo contará con los intentos de capitalización de la España Vaciada. En el parlamento ya cuentan con representación otras dos candidaturas provinciales. Unión del Pueblo Leonés (UPL), fundado en 1986 y con representación desde 1995, buscará aumentar su apoyo electoral en un momento en el que la histórica reivindicación de la autonomía leonesa está más en auge que nunca —el 60% de concejales de los 63 ayuntamientos que lo han votado, han apoyado la creación de una comunidad autónoma propia—. Por su parte, Por Ávila (XAV), cuyo origen se remonta a una escisión del PP ocurrida en 2019, también intentará mantener su procurador en las Cortes. Ambas formaciones serán un competidor directo para la España Vaciada y, seguramente, supongan un impedimento a su crecimiento en dichas provincias.

El 13 de febrero comprobaremos si las agrupaciones de electores que conformen estas plataformas logran su objetivo de conseguir representación parlamentaria. La cita con las urnas será el primer intento de ámbito autonómico, al que seguirá Andalucía, donde Levanta Jaén ya hizo público que se presentará a los comicios que tendrán lugar este próximo año.


Artículo publicado en el diario Público.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.