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Las cinco claves de la gran batalla andaluza

El 17 de mayo, Andalucía vota. Y lo hace con siete años de gobierno del PP sobre la mesa: una sanidad pública en crisis, una vivienda fuera del alcance de la mayoría y una comunidad que tiene más capacidad de la que sus instituciones le devuelven. 

Juanma Moreno Bonilla ha disuelto el Parlamento convencido de que los números le protegen. Sin embargo, lo que está en juego no es solo quién gana: es con quién gobierna y qué políticas aplica. Si necesita a Vox para alcanzar la mayoría, la moderación que ha vendido durante años se convierte en una promesa rota. Si la izquierda llega fragmentada, regala representación que necesita. Esas dos preguntas importan más que el titular. Su respuesta determinará no solo quién gobierna la comunidad más poblada de España, sino en qué condiciones llega la política española al ciclo electoral de 2027.

1. El 17 de mayo no es una fecha: es una estrategia

La primera decisión estratégica de una campaña no es el eslogan ni el candidato: es la fecha. Al adelantar dos semanas sobre sus propios calendarios filtrados —que apuntaban al 31 de mayo para esquivar la visita del Papa León XIV, la Romería del Rocío y el arranque del Mundial—, Moreno Bonilla toma la iniciativa antes de que el tablero cambie solo.

«Moreno Bonilla actúa antes de que ese clima se enfríe; antes de que los pactos PP-Vox en otros territorios contaminen su marca, y antes de que el calendario posterior alargue una precampaña que no le conviene»

La decisión responde a un cálculo. Los resultados de Castilla y León fueron leídos en San Telmo como una señal: el PP subió, Vox no creció como se esperaba. Moreno Bonilla actúa antes de que ese clima se enfríe; antes de que los pactos PP-Vox en otros territorios contaminen su marca, y antes de que el calendario posterior alargue una precampaña que no le conviene. Una campaña corta favorece al actual presidente. Una campaña larga abre espacio a los temas que prefiere no protagonizar: la sanidad, la vivienda, el coste de gobernar con la ultraderecha. No convoca cuando es mejor para Andalucía. Convoca cuando es mejor para él.

2. La clave autonómica: por qué Moreno Bonilla quiere unas elecciones «de aquí»

Moreno Bonilla necesita que la campaña se libre en clave andaluza, no estatal. En unas elecciones contaminadas por el debate político nacional, Vox tendría opciones de capitalizar el voto de derechas contrario al Gobierno central y la izquierda podría movilizarse en bloque. En cambio, un debate de baja intensidad centrado en Andalucía le permite competir desde su ventaja posicional: la imagen de gestor construida durante siete años.

«El reverso de su apuesta es que el marco que elige para neutralizar a Vox es el mismo que lo obliga a rendir cuentas por su gestión»

El problema es que ese mismo marco lo obliga a rendir cuentas por lo que ha hecho con ese tiempo. El escándalo de los cribados de cáncer de mama —más de 2.000 mujeres no informadas de diagnósticos dudosos, un servicio externalizado a una empresa privada, denuncias ante la Fiscalía por supuesta manipulación de historiales— forzó la dimisión de la consejera de Salud y puso la sanidad en el centro del debate. A eso se suma el encarecimiento de la vida, agravado por la incertidumbre del conflicto en Irán. El reverso de su apuesta es que el marco que elige para neutralizar a Vox es el mismo que lo obliga a rendir cuentas por su gestión.

3. La izquierda fragmentada y la resistencia socialista

El bloque de la izquierda se presenta con al menos tres papeletas distintas —PSOE, Por Andalucía y Adelante Andalucía— y posiblemente una cuarta si Podemos concurre en solitario. En un sistema electoral con ocho circunscripciones de tamaño muy desigual, esa dispersión tiene un coste directo: en las provincias pequeñas, el último escaño lo captura quien más voto concentra, y cada lista que se queda a las puertas resta representación al conjunto del bloque. Lo que ocurrió en Castilla y León —donde las fuerzas a la izquierda del PSOE perdieron más de 45.000 votantes e IU perdió su representación por primera vez en casi dos décadas— es el espejo donde mirarse.

En ese contexto, la candidatura de Antonio Maíllo al frente de Por Andalucía es un movimiento relevante. Con recorrido territorial y arraigo en la militancia andaluza, busca convertirse en la referencia clara del voto a la izquierda del PSOE y evitar que la fragmentación diluya la representación. Sin embargo, lo relevante no es solo ese espacio: es la capacidad de resistencia del PSOE. 

«La ministra y candidata a la Junta María Jesús Montero tiene una proyección pública inédita en el PSOE andaluz reciente»

El partido que gobernó Andalucía durante casi cuatro décadas tiene una estructura orgánica que ningún otro puede replicar en la comunidad, con agrupaciones activas en las ocho circunscripciones y centenares de alcaldías. Y tiene una candidata, María Jesús Montero, con una proyección pública inédita en el PSOE andaluz reciente. Para que eso se traduzca en votos, la campaña tiene que hablar de sanidad, vivienda y coste de la vida más que de Moreno Bonilla.

4. La amenaza de Vox: el fin de la excepción andaluza

Para el PP de Andalucía, la mayoría absoluta no es solo comodidad parlamentaria: es posicionamiento interno a nivel estatal. Un presidente que gobierna solo en la comunidad más poblada de España es el contrapeso natural al modelo Ayuso. Alberto Núñez Feijóo ya le confió la ponencia política del congreso nacional del pasado julio: Génova lo ve como el referente del PP para crecer en el centroderecha mientras libra la batalla con Vox. Atado a la ultraderecha, el actual presidente andaluz podría dejar de ser una alternativa diferenciada y se convertiría en una versión más del mismo esquema que ya tensiona a la derecha en Extremadura, Aragón y Castilla y León.

«La media de encuestas sitúa a Vox entre el 17% y el 20%, con entre 19 y 22 escaños. Si Moreno Bonilla no alcanza la mayoría absoluta, necesitará a Vox para gobernar»

En 2022, el PP aglutinó voto prestado de electores de centroizquierda que preferían una mayoría absoluta a cualquier escenario donde Vox tuviera influencia. Ese razonamiento ya no funciona. La media de encuestas sitúa a Vox entre el 17% y el 20%, con entre 19 y 22 escaños. Si Moreno Bonilla no alcanza la mayoría absoluta, necesitará a Vox para gobernar. El voto que en 2022 servía para frenar a la ultraderecha serviría ahora para sentarla en el Consejo de Gobierno. Es una cuestión que la izquierda debería explotar con más claridad.

5. Siete años de gestión: Moreno Bonilla ya no puede culpar a la herencia

Hay un momento en la vida de cualquier gobierno en que el argumento de la herencia caduca. Moreno Bonilla llegó a San Telmo en 2019 con una narrativa potente: cuarenta años de gobierno socialista habían dejado una Andalucía mal gestionada. Era un relato útil, pero siete años después ya no se sostiene. Lo que ocurre en la sanidad andaluza ya no es herencia del PSOE: es responsabilidad del PP porque los datos son suyos, no de sus predecesores. El escándalo de los cribados, la crisis de personal sanitario, el último puesto en valoración autonómica: son datos del PP. Siete años dan para construir un modelo, y el modelo que ha construido Moreno Bonilla tiene un rasgo definitorio: la externalización sistemática de servicios que antes prestaba directamente la administración pública.

«La izquierda tiene en ese desajuste su principal oportunidad: forzar el debate hacia lo concreto, hacia lo que ha pasado en los hospitales y en el mercado de la vivienda»

Moreno Bonilla intentará que la campaña gire en torno a su persona —su valoración es alta— y no en torno a su gestión. La izquierda tiene en ese desajuste su principal oportunidad: forzar el debate hacia lo concreto, hacia lo que ha pasado en los hospitales y en el mercado de la vivienda, hacia lo que significaría depender de Vox si Moreno Bonilla pierde la mayoría absoluta. Andalucía representa casi el 20% del sufragio nacional. Lo que se vote el 17 de mayo no se queda en Andalucía. Y eso convierte estas autonómicas en las más importantes del año.


Artículo publicado en Agenda Pública (25/03/2026).

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